En qué debes fijarte antes de contratar tu seguro de salud

En qué debes fijarte antes de contratar tu seguro de salud

Los seguros de salud son las pólizas que mejor han soportado la crisis e incluso han crecido en número de demandantes de esta modalidad de cobertura. Pero escoger entre la mucha oferta que tenemos de seguros sanitarios no es nada sencillo, debemos ponernos manos a la obra y fijarnos en unos ciertos puntos que son muy importantes para que no nos den gato por liebre.

Por ejemplo, si nuestro seguro cubre el odontólogo, tenemos que saber si podemos elegir nosotros la clínica e ir a una  que tenga un cuadro de odontólogos propios, o personalmente opto por s la clínica dental Garriga, en Barcelona. Del mismo modo, la clínica de fisioterapia centroavance.es nos avisa de que no todos los seguros de salud cubren la totalidad de las sesiones de fisio que podríamos llegar a necesitar en caso de lesión o dolores crónicos. De hecho, algunos seguros directamene no cubren ninguna y otros, como Sanitas, pagan sesiones de 9 en 9, y si necesitas más debes volver al traumatólogo para que te las vuelva a mandar, pero ojo, no en un mismo año. Todo esto al final lo único que hace es dificultar nuestro acceso a terapias y consultas a las que deberíamos tener acceso directo, sobre todo si pagamos un seguro privado.

Todo esto vamos a repasarlo ahora siguiendo unos puntos en los que debéis hacer hincapié a la hora de solucionar las dudas antes de contratar la póliza.

  • Una de las cosas más importantes en las que nos debemos fijar a la hora de contratar el seguro es simplemente en eso, en su contratación. Mucha gente se compromete con una póliza y al cabo de unos meses se puede dar cuenta de que no está contenta con el servicio que está recibiendo, bien porque los médicos no son de su agrado, porque las instalaciones no están en condiciones, etc. Pero no todo el mundo puede luego darse de baja de ese servicio. Normalmente las pólizas tienen una duración mínima de un año, y se renuevan también de año en año, y el no podemos darlas de baja en ese intervalo de tiempo, sino que debemos pagar hasta el final. Esto es muy importante que nos quede claro antes de firmar o que firmemos conociendo muy bien el servicio que nos van a prestar. Asimismo, es conveniente que nos informemos del tiempo de preaviso con el que tenemos que comunicar nuestra baja en la póliza en caso de querer cambiarnos de compañía.
  • Como os decíamos más arriba, otra de las cuestiones que más problemas suele ocasiones entre los que tienen una póliza de salud es el tema de la odontología, ya que no todos los seguros cubren este servicio. Si estamos interesados en recibirlo, debemos ver en cuánto encarece la póliza, si tiene algún tipo de restricción (es decir, que no cubra todos los tratamientos, como puede ser el ejemplo de ortodoncia) o copago. Es conveniente saber también si podemos elegir el dentista que nosotros queremos o debemos ir a alguno que venga recogido dentro de su libro de clínicas.
  • Hablando del cuadro médico, podemos hacer también una comprobación muy sencilla a la hora de contratar un seguro, y es que antes de la firma probemos a llamar a diferentes clínicas que aparezcan en el mismo y comprobar que está actualizado, que es algo que no siempre ocurre. Hay gente que se decanta por una póliza u otro en función de los médicos que le puedan atender o de la cercanía de las clínicas donde prestan sus servicios, así que esta comprobación nunca está de más.
  • El copago es otro de los elementos muy a tener en cuenta. Hay pólizas que parecen ser de lo más completas y en las que luego descubrimos que para acceder después a unos determinados servicios, como pueden ser las sesiones de fisioterapia o la terapia psicológica debemos abonar un porcentaje de las citas. Aquí debemos hacer hincapié para que nos lo aclare el corredor de seguros.
  • Asimismo, si tenéis algún caso particular, no dejéis tampoco de preguntar vuestras dudas concretas. Un ejemplo de esto puede ser la póliza que firme una pareja que desea o planea en un futuro tener un hijo. Algunas aseguradoras establecen un tiempo mínimo durante el que no dan cobertura a este tipo de casuística y quizás la mujer no pueda quedarse embarazada en los siguientes seis meses si quiere que el seguimiento se haga con ese seguro, así como la asistencia en el parto.