Defensa Jurídica en Accidentes de Tráfico

El transporte ha cambiado la manera de movernos, y si antes necesitábamos viajar durante días para ir a algún sitio fuera de nuestras fronteras, ahora solo necesitamos un par de horas gracias a los aviones o a los barcos, que cubren grandes distancias ofreciendo una destacable comodidad, siempre que no haya overbooking

 Actualmente con el coche somos capaces de cubrir pequeñas y medias distancias con rapidez u comodidad. Muchas personas lo utilizan para ir al trabajo y para realizar tareas menores. Al haber tantos coches, y al no respetarse las normas de seguridad, suele producirse un mal no deseable para nadie, los accidentes de tráfico.

 Queremos prestar especial atención al tema de la seguridad en la carretera y al incumplimiento de las normas de circulación. La rapidez de nuestras vidas o pereza nos hacen tomar decisiones que no solo nos ponen en riesgo a nosotros, sino también a los que nos rodean. Acciones como mirar un mensaje de WhatsApp o contestar una llamada pueden provocar graves consecuencias en las personas.

 Los juicios de tráfico

 Por suerte, en España los vehículos tienen que temer un seguro de circulación obligatorio con unas coberturas mínimas. Estas coberturas no suelen cubrir todos los gastos de un accidente, por eso suelen elevarse las cuantías sobre las que se protegen los vehículos, protegiendo de daños sobre accesorios, a integrantes, y a los bienes personales.

 Cada vez que se produce un accidente se debe de llamar a la policía, quien hará un atestado cuyo valor probatorio será muy positivo de cara a un proceso futuro. Muchas veces las compañías no quieren pagar los daños reales de las valoraciones y reducen en gran medida las cantidades a pagar.

 Se produce un verdadero caos para al accidentado cuando las compañías aseguradoras ponen al accidentado en una situación incómoda y caótica por el hecho de tener que ir a dos médicos diferentes para obtener valoraciones de cara al proceso judicial en el que se diludizaran cuáles son los daños que se han producido. Al fin y al cabo no importa tanto cuanta razón se tenga, sino como se puede probar.

 Lo que mucha gente no sabe es que las aseguradoras proporcionan un abogado al cliente, pero este tiene muchos casos y existen probabilidades de que este abogado no coja toda la información importante. Por eso, la Ley del contrato de Seguro permite al cliente elegir abogado propio, que cobrará de la compañía unas cantidades similares a las que cobraría el abogado de la compañía de seguros.

 Cuando ocurren este tipo de situaciones hay beneficiados por todas partes. Por una parte la compañía aseguradora deja en manos de un letrado ajeno a la compañía un caso, por lo que se pueden descargar con facilidad. Y por otro el cliente obtiene un abogado que está sujeto a mayor responsabilidad por la relación directa con el cliente.

 Un abogado que se toma en serio su trabajo es muy importante, porque la responsabilidad en esta profesión es un factor diferencial. Es el caso de Ancla Abogados, Un despacho fundado por los principios de transparencia, confianza y compromiso hace más de veinticinco años, que les ha ayudado a consolidarse como uno de los referentes en el sector de la abogacía en A Coruña.

 Con todo esto, no queremos dar en ningún momento la imagen de que los letrados de las compañías aseguradoras son vagos, ni mucho menos. Normalmente son expertos especializados en la Ley del contrato de seguros, por lo que conocen muy bien las diferentes estrategias que seguir. Pero nadie trabaja bien saturado por expedientes que atender.

 En conclusión, siempre que se pueda es recomendable elegir un abogado particular que vele por tus intereses.