Cambiar la cerradura periódicamente evita nuevos robos

Cambiar la cerradura periódicamente evita nuevos robos

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¿Sabéis lo que es sentirse desnuda ante algo? Es un sentimiento incómodo y de impotencia que no le deseo a alguien, sobre todo cuando se tarta de la seguridad de tu hogar y de los tuyos.

El fin de semana pasado entraron a robar en mi casa. Fue en cuestión de media hora exacta porque ocurrió en el espacio de tiempo que tardé en ir a comprar un par de cosas para la comida de la mañana del sábado y dejé la casa vacía porque, gracias a Dios, el resto de la familia había salido. Se llevaron lo primero que vieron y que estaba al alcance de la mano: el portátil de mi hija con el cargador que tenía sobre la mesa del escritorio, una cámara de fotos que estaba en el salón, la esclava de oro de mi marido que se había quitado la noche anterior, 150 euros que había sobre la entrada para la semana y cosas así, no se entretuvieron demasiado.

Pero no es eso lo que me duele, lo que no me deja descansar a gusto es el hecho de saber que alguien no invitado había estado en mi casa, había tocado mis cosas y había registrado en mis cajones. El hecho de que alguien había entrado tranquilamente y había cogido lo que había querido y siempre dando gracias a Dios de que no hubiera nadie en la casa. De hecho yo pienso que sabían de sobra que no había nadie porque fue todo demasiado estudiado y en un corto espacio de tiempo.

Obviamente lo primero que hice fue llamara la policía y hacer lo que me dijeron pero lo segundo fue llamar a una cerrajería en Pamplona para que cambiaran mi cerradura inmediatamente porque mi puerta no estaba forzada. Luego me explicó la policía que no les hace falta forzarla, que a veces consiguen llaves maestras de las marcas de las cerraduras y abren tranquilamente.

El caso es que en la Cerrajería Vizcay me aconsejaron cambiar mi cerradura cada dos años como mucho porque, aunque podrían entrar igual, siempre es más complicado cuando la cerradura va cambiando y vas poniéndote los últimos modelos de las marcas porque les resulta más complicado encontrar las llaves maestras para esos modelos y yo os traslado el consejo a todos vosotros.

Es una sensación extraña, entre impotencia y desesperación, y no puedo quitármela de la cabeza. Cuando me he ido a dormir estos días siempre pienso que esa persona o personas han estado ahí, en mi habitación y no consigo conciliar el sueño tranquilamente. He cambiado las sábanas de todas las camas y he limpiado la casa de arriba abajo y aún así la sigo sintiendo sucia.

En mi casa creen que soy un poco exagerada y probablemente tengan razón pero yo no puedo evitarlo y tampoco es algo que me proponga sentir porque no es para nada agradable y estoy segura de que a alguien más le ha pasado exactamente lo mismo que a mí.

Sólo deciros desde aquí que tengáis en cuenta este consejo porque cada día los rateros lo tienen  más fácil para todo.

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